Paneles GRC que se adaptan a tu proyecto de construcción
3796
post-template-default,single,single-post,postid-3796,single-format-standard,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-10.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2,vc_responsive
 

Nos adaptamos a tu proyecto: paneles GRC

Nos adaptamos a tu proyecto: paneles GRC

Te contamos qué son y cuál es una de sus funciones principales, para que decidas si este material es el más adecuado para los revestimientos de tu próxima obra. 

GRC son las siglas que esconden detrás un nombre técnico muy concreto (nunca mejor dicho): GlassfibreReinforced Concrete. Aunque el mundo de la construcción es muy técnico, ¡no podríamos estar todo el día usando este nombre! De ahí que todo se simplifique con la utilización de Paneles GRC. Se trata de un material que, entre sus muchas características, tiene una mejor resistencia a la flexión y disminuye la rotura del hormigón.

¿Es factible utilizar Paneles GRC para tu próxima obra? Eso tendrán que decidirlo los ingenieros y los arquitectos responsables, pero sí que te podemos adelantar que este material se ha erigido como una fantástica alternativa para, por ejemplo, revestimiento de edificios, ya sean nuevos o en fase de rehabilitación.

No es, obviamente, la única ventaja que aporta como material para construcción. El GRC es capaz de adoptar, gracias a la fabricación en molde, casi cualquier forma que quieras. Tal y como afirman desde ANDECE, esta variante permite “dotar al edificio de un valor estético y arquitectónico apreciable”.

No solo cualquier forma (curva o recta), como puedes comprobar aquí también cualquier textura, que confiere a las construcciones unos acabados radicalmente diferentes al hormigón más tradicional. Si quieres un revestimiento como este para tu edificio, los paneles GRC pueden ser lo que estás buscando.

¿Qué aporta el uso de Paneles GRC?

Lo más importante que debes saber es que estarás eligiendo un material muy resistente al paso del tiempo. Se conocen obras en las que sus paneles se mantienen casi intactos tras el paso de 20 años por ellos, y solo requieren de cierto mantenimiento en forma de capas de pintura para seguir luciendo.

Dentro de los paneles GRC se pueden encontrar varios tipos: panel lámina, sándwich y Stud-frame. Cada uno tiene sus finalidades y sus requerimientos técnicos concretos. Pero uno de los puntos fuertes -más bien otro punto fuerte- es su capacidad para reproducir fielmente ornamentos arquitectónicos, que se alejan de los convencionalismos estéticos del hormigón. “Gracias a la moldeabilidad se reproducen elementos arquitectónicos como columnas, pilastras, capiteles, cornisas, impostas, recercados de ventana, y elementos de decoración y complementos en general”, corroboran desde ANDECE de nuevo.

¿Crees que los paneles GRC se ajustan a lo que buscas para tu próxima obra? ¡Consulta con nosotros!