Paneles GRC: ¿cuál es el más adecuado para mi obra?
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Paneles GRC: Sandwich vs Stud Frame vs Nervado

Paneles GRC: Sandwich vs Stud Frame vs Nervado

Tres tipos de construcciones disponibles que se adaptan a la perfección a cualquier obra. Con el tiempo, el GRC se ha destacado como una valiosa alternativa a otros materiales. 

El GRC se ha ganado, por derecho propio, un hueco privilegiado como alternativa de calidad tanto para la fabricación de fachadas ligeras como para usarlo en el revestimiento de edificios (nuevos o existentes). Si hay una bondad que destaca por encima de otros materiales es el hecho de que los paneles GRC –cualquiera de sus tipologías- pueden tomar la forma y la textura que queramos, puesto que se fabrican en molde en fábricas industrializadas como la que Tecnyconta tiene en Tauste.

Las ventajas competitivas del GRC son de sobra conocidas dentro del segmento de los prefabricados de hormigón, pero es necesario saber qué tipología es la más adecuada a las exigencias de cada obra. En términos económicos -así como de ligereza- todos presentan las mismas ventajas.

No se debe pasar por alto su durabilidad, que queda demostrada con hechos: en Londres comenzaron a utilizar paneles GRC en 1970 (al menos de esas fechas datan algunas construcciones con este material). 20 años después, dichas construcciones seguían poco menos que intactas y exigiendo mínimas medidas de conservación (apenas unas capas de pintura como retoque estético).

Si me decanto por los paneles GRC, ¿qué tipo de técnica constructiva me conviene más? Esa es una pregunta que los especialistas en prefabricados saben responder en función de las exigencias de la obra. En España, la utilización de estos paneles en fachadas no deja de crecer, conscientes –los constructores- de que el GRC es una solución de alta calidad que permite acabar en las fechas exigidas obras de dimensiones considerables.

  • Panel Sandwich: optaremos por utilizarlo si las dos capas del panel quedan a la vista. Compite con el StudVivienda realizada con paneles GRC Frame por ser una de las técnicas más solicitadas cuando se opta por el GRC como solución para la fachada. Las recomendaciones técnicas dictan que no debería superar los 12 m², una superficie que no le priva de funcionar como un excelente elemento para aislamiento térmico o acústico (optando generalmente por el poliestireno expandido como núcleo aislante del panel).
  • Stud Frame: tiene el honor de ser una de las técnicas más utilizadas ya que permite la construcción de paneles de más de 20 metros cuadrados, bastante mayores que un panel Sandwich. Destaca por ser incombustible y por la versatilidad que ofrece a la hora de colocar los sistemas de aislamiento que puede requerir una obra. En los Stud Frame entra en juego un bastidor metálico, que tiene la misión de hacerlo más rígido y anclarlo a la estructura.
  • Panel nervado o cáscara: su tamaño máximo no supera los 3 m², lo que le convierte en la solución más sencilla y de menor peso de todas las técnicas propuestas. Por sus características (entre las que destaca una sobresaliente rigidez) es perfecto para cornisas o molduras. Además es un competidor natural de las fachadas de piedra y fachadas ventiladas de cristal o cualquiera otra solución constructiva. A la hora de usar paneles nervados se recomienda aplicar un tratamiento superficial de la cara que queda a la vista por pintura de silicatos o aditivos hidrofugantes. ¿Qué conseguimos?, evitar la retención de humedades entre las nervaduras.


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